Gripe: Síntomas, Causas y Tratamiento

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Gripe

¿Qué es la gripe?

La gripe es una infección vírica que afecta el sistema respiratorio y se contagia fácilmente. Generalmente ocurre una epidemia estacional invernal cada año, y constituye una pandemia en el mundo cada 20 o 30 años, acompañada de un alto índice de morbilidad y mortalidad.

El virus que provoca la gripe es específico cada año, por eso existen las campañas de vacunación de gripe en pacientes de riesgo todos los años en octubre. La diferencia con el resfriado es que éste puede ser provocado por múltiples virus que no mutan cada año y que son, por tanto, menos peligrosos.

Síntomas de la gripe

Los síntomas que aparecen con la gripe son todos los que tienen que ver con una infección de las vías respiratorias altas, como congestión nasal, dolor de cabeza, molestia en la garganta, tos…etc. Pero además, aparecen dos síntomas claros que la diferencian del resfriado, que son, la sensación de quebrantamiento general o dolor de huesos y fiebre alta, que puede llegar a pasar los 38 grados.

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Causas de la gripe

El virus que provoca la gripe puede entrar al organismo a través de las mucosas de las vías respiratorias, ya sea a través de la cavidad nasal, laringe, tráquea o bronquios, de la mucosa bucal o de las conjuntivas.

Además, existen tres mecanismos de transmisión del virus de la gripe:
– Por contacto directo con un enfermo o material contaminado.
– Mediante gotas respiratorias liberadas al toser o estornudar.
– Por vía aérea, simplemente al hablar con una persona que ya tenga el virus.

La propagación del virus de la gripe se produce durante el periodo en que éste tiene la capacidad de transmitirse, y va desde un día antes del inicio de los síntomas hasta 5-7 días después, que es cuando finaliza y desaparecen todos los síntomas. Debido a la forma tan rápida de extenderse, es bastante difícil controlar la propagación de la gripe con las clásicas medidas de salud pública, como el aislamiento de los enfermos, ya que cuando un caso es detectado, ya se ha iniciado la propagación.

Tratamiento de la gripe

A continuación te presentamos los mejores remedios caseros para la gripe que hemos recopilado.

Nuestros remedios para la gripe pretenden ayudarte a estar informado, pero nunca deben sustituir una consulta médica. Es fundamental que consultes a tu médico sobre este o cualquier otro tratamiento natural, así como posibles contraindicaciones o incompatibilidades.

Alimentación / dieta de la gripe

La alimentación en estos casos tiene que ir orientada en primer lugar a reforzar nuestras defensas y en segundo lugar, a disminuir los síntomas cuando ya estamos enfermos.

Cuando ya aparecen los síntomas, te conviene llevar una dieta suave, a base de, alimentos nutritivos y reconfortantes, que te ayuden a combatir el malestar y la pérdida de apetito que suele presentarse durante el proceso. La alimentación debe enfocarse a estimular la función inmunológica.

Los líquidos tienen una función muy importante durante el proceso, ya que ayudan a mantener la hidratación correcta del cuerpo, evitan que las mucosas se resequen y hacen que las secreciones sean más fluídas. Evita el consumo de bebidas alcohólicas y con alto contenido de cafeína, porque causan deshidratación, y aumenta, en cambio, el consumo de jugos naturales con alto contenido de vitamina C. Puedes incluso tomar complementos a base de esta vitamina.
Las bebidas calientes como el caldo de pollo, es un alimento que reconforta y ayuda a disminuir las molestias del resfriado.

En cuanto a los alimentos, aumenta el consumo de nutrientes que estimulan la función inmune, como el selenio, presente en alimentos como el huevo, los cereales completos, las legumbres, la carne y los pescados, y el zinc, cuyas principales fuentes alimentarias son el hígado, el queso curado, los mariscos, las legumbres, el huevo y los frutos secos. Los alimentos que consumas deben estar preparados a la plancha, hervidos o al horno, evitando los alimentos muy condimentados o altos en grasa. Aumenta, además, tu consumo de verduras y frutas, especialmente las que sean ricas en vitamina C.

Para fortalecer nuestras defensas, y prevenir los procesos gripales, hay algunos alimentos que te ayudarán, como la jalea real (estimulante recomendado para reforzar el sistema inmunitario tras un fuerte desgaste de energía), el polen (rico en vitaminas y minerales que estimula el apetito y combate estados de debilidad), la levadura de cerveza, el germen de trigo, el ajo (antibiótico natural que protege el corazón), y las nueces (favorecen el buen funcionamiento del cerebro).

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