6 Fabulosas Mascarillas Caseras con Miel para Cuidar la Piel de tu Rostro

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Podemos enumerar una larga lista de propiedades beneficiosas de la miel, pero hoy sólo voy a centrarme en las que tiene cuando se aplica sobre la piel, concretamente la del rostro.

Como ya te he contado en otras ocasiones, este regalo de la naturaleza está lleno de antioxidantes y es muy humectante, por lo que hoy te voy a proponer 6 mascarillas caseras en las que se utiliza la miel junto con otros productos para cuidar y mejorar algunos problemas que puede tener tu piel, como pueden ser la sequedad, el acné, o la pérdida de firmeza entre otras.

Si quieres saber cómo preparar estas estupendas mascarillas, ¡no te pierdas esta información!.

La miel, una estupenda aliada de belleza para tu piel

Si estás buscando una buena alternativa que además de estupenda para tu piel sea amiga de tu bolsillo, no lo dudes, la miel puede ser tu mejor aliada. Para conseguir una piel resplandeciente y luminosa, la miel puede hacer maravillas cuando la aplicas directamente sobre ella.

Ya desde la época de la antigua Grecia y Roma, hay constancia de la utilización de la miel como un producto de belleza y por sus propiedades medicinales sobre la piel, ya que se empleaba, entre otras cosas, para desinfectar heridas y para ayudar a su cicatrización. Además, la miel puede hacer maravillas sobre tu dermis, ya que gracias a sus propiedades anti-edad, puede retrasar los efectos del paso del tiempo sobre tu piel y mantenerla joven por más tiempo. Es conocido que por sus propiedades antisépticas resulta de gran utilidad en caso de padecer alguna dolencia como el acné, espinillas y puntos negros. Además, también posee funciones de protección frente a los rayos dañinos del sol. La miel es capaz de hidratar la piel, mantenerla suave y proporcionarle un aspecto radiante gracias a los minerales y vitaminas que contiene.

Por eso, hoy te traigo seis estupendas opciones de mascarillas que puedes preparar en la comodidad de tu casa cuyo principal ingrediente es la miel, cada una para un determinado tipo de piel, por lo que seguro que puedes encontrar una que se adapte a ti. ¡Conócelas y anímate a probarlas!

Descubre la mascarilla casera que mejor se adapte a tu tipo de piel

1. Mascarilla de miel y limón para la piel grasa

Cuando la piel del rostro produce demasiada grasa, puede ser algo incómodo para la persona que lo padece. Si además vive en un clima caluroso y húmedo, este problema puede agravarse. Para reducir la secreción excesiva de las glandulas sebáceas, encontrarás una buena solución en esta combinación de miel y limón para la piel de tu rostro.

Para preparar esta mascarilla, tienes que poner en un cuenco dos cucharadas de miel y añadir el zumo de un limón recién exprimido. Remueve bien la mezcla para que se integre perfectamente y a continuación, aplica sobre la piel de tu rostro limpia y seco. Deja actuar la mezcla por lo menos durante 10 minutos antes de retirar con agua tibia de tu rostro.

Puedes utilizar esta mascarilla a diario para controlar la producción de grasa sin miedo a sufrir sequedad gracias al poder hidratante de la miel. A medida que vayas notando resultados, puedes espaciar un poco su utilización a dos o tres veces por semana.

2. Mascarilla de miel, clavo, canela y semillas de fenogreco para combatir el acné

Gracias a las propiedades antisépticas de la miel, se convierte en una buena aliada para combatir el acné y las espinillas. Además, las buenas propiedades del clavo, la canela y las semillas de fenogreco, reforzarán su buen resultado.

Para preparar esta mascarilla, tienes que poner en un molinillo de café dos o tres clavos, una cucharadita de semillas de fenogreco y un trozo de canela, y molerlo bien hasta obtener un polvo fino. A continuación, mezcla este polvo junto con dos cucharadas de miel en un cuenco y remueve bien hasta que la mezcla sea homogénea.

Tienes que aplicar la mezcla resultante sobre la piel de tu rostro limpia y seca y dejar actuar la mezcla por lo menos 20 o 25 minutos. Pasado este tiempo, puedes retirar los restos de la mascarilla con agua tibia y secar delicadamente con una toalla o paño de algodón mediante pequeños toques, sin restregar.

Puedes aplicarte esta mascarilla cada dos o tres días y poco a poco irás notando los resultados.

3. Mascarilla de miel, plátano y tomate para prevenir las arrugas

Gracias a las propiedades antioxidantes de la miel, junto con el poder hidratante del plátano y los antioxidantes del tomate, hacen de esta mascarilla una buena aliada para combatir las arrugas prematuras.

Para preparar esta mascarilla tienes que poner en el vaso de la batidora un plátano de tamaño mediano, un tomate y dos cucharaditas de miel. Bate todo bien hasta que obtengas un puré más o menos espeso y aplica a continuación la mezcla sobre la piel de tu rostro limpia y seca. Deja actuar la mezcla unos 30 minutos y retírala a continuación con agua tibia.

Puedes aplicarte esta mascarilla al menos dos veces por semana para acabar con las arrugas prematuras y evitar que salgan más.

4. Mascarilla de miel, huevo y aceite de oliva para reafirmar la piel

Las zonas del rostro donde se puede producir con más facilidad flacidez y descolgamiento es en la zona de las mejillas y del cuello, y especialmente se produce cuando se ha sufrido una pérdida de peso de forma rápida. La miel, junto con las propiedades tensoras del huevo, pueden hacer maravillas con tu piel y devolverle la firmeza que haya podido perder.

Para preparar esta mascarilla, necesitas mezclar un huevo, una cucharada de miel y una cucharada de aceite de oliva en el vaso de la batidora y batirlo hasta mezclarlo todo bien. Una vez que consigas una mezcla homogénea, puedes aplicar esta mascarilla sobre la piel de tu rostro y de tu cuello limpia y seca, con una fina capa. Deja actuar durante al menos 20 minutos, y después retira con agua tibia.

Puedes aplicar esta mascarilla una vez por semana y poco a poco comenzarás a notar sus increíbles beneficios.

5. Mascarilla de miel, aceite de almendras y zumo de zanahoria para la piel seca

La piel seca puede aparecer como consecuencia de la acción de agentes externos que la agreden, como la contaminación ambiental, por permanecer en ambientes demasiado secos o por el cambio brusco de temperaturas como por ejemplo, cuando pasas de un entorno muy frío a otro demasiado caliente por efecto de la calefacción o el aire acondicionado.

Por eso, las buenas propiedades de la miel en este caso se verán reforzadas por la acción hidratante del aceite de almendras y el zumo de zanahoria, devolviendo a la piel de tu rostro la hidratación que puede sufrir.

Para preparar la mascarilla necesitas una cucharada de miel, una cucharada de aceite de almendras y dos cucharadas de zumo de zanahorias, que debes poner en un recipiente y mezclar bien hasta que obtengas una mezcla homogénea. A continuación, puedes extender esta mezcla sobre la piel de tu rostro limpia y seca ayudándote de una gasa o bola de algodón, y deja actuar durante unos 15 minutos. Pasado este tiempo, retira la mezcla con agua tibia y seca a pequeños toquecitos.

Puedes repetir esta acción un par de veces por semana, especialmente si notas que tu piel está poco hidratada, y poco a poco, notarás sus efectos.

6. Mascarilla de miel y áloe vera para la piel sensible

Las buenas propiedades para cuidar la piel del áloe vera y la capacidad humectante de la miel, le otorgan a esta mascarilla una buena solución para las pieles sensibles, especialmente si está un poco deshidratada y se enrojece a la mínima.

Para preparar esta mascarilla, tienes que cortar una hoja de áloe vera de tamaño mediano, retirar la piel y extraer su pulpa. Ponla en el vaso de la batidora junto con dos cucharadas de miel y bate bien hasta que la mezcla esté correctamente integrada. A continuación, aplica esta mezcla sobre la piel de tu rostro limpia y seca y deja actuar entre 15 y 20 minutos. Pasado este tiempo, retira con abundante agua tibia y seca tu piel con pequeños toquecitos.

Puedes aplicarte esta mascarilla una o dos veces a la semana y poco a poco notarás sus resultados.

¿Quieres añadir algo más?

Seguro que entre estas mascarillas has encontrado una que le puede venir bien a tu tipo de piel, y es que están casi todas. Por eso, si te animas a probar alguna, espero que me cuentes qué tal te ha resultado. ¿Quieres contarme qué tal te ha ido?.