5 Estupendas Mascarillas Caseras para tu Cabello con Aceite de Oliva

misremedios.com

El cabello, al igual que la piel, sufre el deterioro del paso del tiempo, pero además, está expuesto a otros factores que pueden dañarlo, como los secadores de pelo con aire demasiado caliente, las planchas, tenacillas e incluso algunos tratamientos como tintes artificiales o permanentes.

Cuidarlo y llevarlo en perfectas condiciones puede requerir un pequeño esfuerzo, pero siempre es gratificante realizar tus propios tratamientos en casa con productos naturales, y en este caso, no podía faltar nuestro preciado aceite de oliva.

Por eso, hoy te traigo cinco maravillosas mascarillas para cuidar tu cabello seco, dañado o con las puntas abiertas. ¡No te pierdas este artículo!

¿Por qué es bueno el aceite de oliva para el cuidado del cabello?

El aceite de oliva está considerado, por la cantidad de beneficios que tiene para la salud, el oro líquido de la alimentación, y es uno de los alimentos en los que está basada la dieta mediterránea, conocida por sus efectos cardio-saludables y por ser muy sana.

Además de sus innumerables beneficios de introducirlo en tu dieta diaria que ya te he contado en otra ocasión, hay que añadir sus estupendas propiedades para cuidar la piel y el cabello, y por eso, hoy te voy a contar hasta cinco formas de hacer una mascarilla casera en la que el ingrediente principal es el aceite de oliva, dado que es estupendo para reparar el pelo seco, dañado, quebradizo o con las puntas abiertas. Estas mascarillas, te van a ayudar a suavizar el cabello y a quitarle electricidad estática, dejándolo manejable y sedoso, al mismo tiempo que le va a aportar brillo y fuerza evitando así su rotura.

Es cierto que en el mercado vas a encontrar muchos productos que aporten a tu pelo estas características, pero también es cierto que hay cierto encanto en preparar tú misma estas mascarillas con productos naturales y ahorrarte, de paso, una buena cantidad de dinero.

5 mascarillas con aceite de oliva para el cabello

Dependiendo del tipo de cabello que tengas, seco o graso, si lo combinas con diferentes ingredientes, puedes encontrar la mascarilla que mejor se adapte a tus necesidades, por lo que te conviene elegir la que mejor te convenga.

1. Aceite de oliva y miel

La miel ayudará a tu cabello a retener la humedad y prevenir la sequedad, por lo que la combinación de estos dos ingredientes, te ayudará a recuperar el pelo dañado y sobre todo, a prevenir las puntas abiertas. Esta mascarilla la puedes utilizar si tu pelo es seco, está dañado o si tiene las puntas secas y la raíz con tendencia a engrasarse.

Para hacer esta mascarilla, vas a necesitar 3 cucharadas de aceite de oliva virgen, 1 cucharada de miel, 1 cápsula de vitamina E y un gorro de baño. Tienes que mezclar en un cuenco el aceite de oliva y la miel, añadirle la cápsula de vitamina E, y mezclar bien hasta conseguir una pasta homogénea.

Para aplicártela, primero tienes que lavar tu pelo de la forma habitual, y esperar a que se seque completamente. Si quieres puedes ayudarte del secador. Una vez que esté seco, tienes que aplicar la mezcla mechón por mechón, de la raíz a la punta si tu pelo es seco, y si es graso, solamente en las puntas. Puedes extenderlo con las manos o con la ayuda de una brocha o pincel como las que se utilizan para aplicar el tinte. Cuando lo hayas repartido por todo el cabello, tienes que cubrirlo con un gorro de baño, y dejarlo entre media hora y una hora y media. Para retirarlo, tienes que hacerlo con agua templada o casi fría, y lavarte de nuevo el cabello con un poco de champú.

Si tu cabello es seco, puedes realizar esta acción dos veces a la semana, y si tu pelo es graso, bastará con que la apliques una vez a la semana.

Como precaución, tienes que tener en cuenta que la miel puede aclarar un poco el cabello, por lo que si no quieres que se aclare, sería mejor que optaras por otra mascarilla.

2. Huevo y aceite de oliva

El huevo está repleto de nutrientes y proteínas que mejoran la salud de tu cabello. Por ejemplo, la yema tiene ácidos grasos que nutren y reparan el cabello especialmente si está seco y dañado, y las claras contienen enzimas que eliminan el exceso de grasa de tu cabello. El huevo entero le aporta un brillo instantáneo y lo vuelve suave y manejable desde el primer uso, por lo que esta mascarilla se va a convertir en una buena aliada para todo tipo de cabello.

Esta mascarilla tiene estos dos ingredientes, pero dependiendo de tu tipo de pelo, hay tres formas distintas de prepararla, por lo que tienes que tenerlo en cuenta.

Si tu pelo es seco, vas a necesitar 2 cucharadas de aceite de oliva y 2 yemas de huevo, si tu pelo es graso, dos cucharadas de aceite de oliva y dos claras de huevo, mientras que si tu cabello tiene grasa en la raíz y las puntas secas, vas a necesitar las dos cucharadas de aceite y dos huevos enteros. En los tres casos, vas a necesitar un peine de púas anchas para separar el cabello en mechones y poder extenderlo correctamente.

Si tienes que separar las claras de las yemas, puedes romper el huevo en dos mitades e intentar pasar la yema de una mitad de la cáscara a la otra, mientras que dejas caer la clara a un cuenco para aprovecharla luego.

Para preparar la mascarilla, pon en un cuenco las dos cucharadas de aceite de oliva junto con las dos yemas, las dos claras o los dos huevos enteros dependiendo de la mascarilla que vayas a preparar según tu tipo de pelo. Remueve bien la mezcla hasta que quede más o menos cremosa.

A continuación, tienes que aplicarla sobre tu cabello recién lavado y aún húmedo, mechón por mechón ayudándote de un peine de púas anchas para separarlo. Una vez que lo tengas todo cubierto con la mezcla, recógelo con una pinza y déjalo actuar durante al menos 20 minutos. Pasado este tiempo, retira la mascarilla con agua templada, casi fría y un poco champú. Procura no utilizar agua caliente por si acaso el huevo se cuaja, y déjalo al aire, sin utilizar secador, o con el aire frío, para evitar que el olor del huevo se fije en el cabello.

Puedes aplicar esta mascarilla una o dos veces a la semana, y empezarás a notar los resultados a las pocas semanas de aplicación.

3. Aceite de oliva y aguacate

Los aguacates son ricos en ácido oléico, omega-3, antioxidantes y vitaminas tan importantes para el cabello como la A, B y E. Gracias a las propiedades suavizantes del aceite de oliva, tendrás en esta mascarilla un perfecto aliado para nutrir el pelo seco y dañado, dejándolo brillante, suave y manejable.

Para preparar esta mascarilla vas a necesitar 2 cucharadas de aceite de oliva y un aguacate maduro. Tienes que quitar el hueso al aguacate y machacarlo hasta hacerlo puré, añadirle las dos cucharadas de aceite y remover bien hasta conseguir una pasta más o menos homogénea.

Para aplicarlo sobre tu cabello, primero tienes que lavarlo con tu champú habitual y cuando todavía esté húmedo, tienes que separarlo en mechones con la ayuda de un peine de púas anchas, para asegurarte que no dejas ninguna parte del cabello sin cubrir con la mezcla. Insiste sobre todo en las raíces y en las puntas para que queden bien cubiertas. Una vez que lo tengas todo cubierto, puedes cubrir tu pelo con una toalla húmeda y caliente o con un gorro de baño, para que penetre mejor por todo el cabello, y dejar actuar la mascarilla entre 45 minutos y una hora.

Pasado este tiempo, puedes retirar la mascarilla con agua templada y tu champú habitual. Puedes dejar secar tu pelo al aire o utilizar el secador con una aire no demasiado caliente o incluso frío.

Si tu pelo no está demasiado dañado, puedes utilizar esta mascarilla una vez al mes, pero si está demasiado seco, puedes utilizarla hasta una vez por semana, y en poco tiempo, comenzarás a notar los resultados.

4. Plátano y aceite de oliva

Los plátanos son ricos en antioxidantes que ayudarán a tu cabello a luchar contra los efectos de los radicales libres, y gracias a su contenido en potasio, te ayudará a prevenir la caída. Gracias a su combinación con el aceite de oliva, esta mascarilla te aportará nutrición y fuerza, devolviendo al cabello brillo y suavidad.

Esta mascarilla está especialmente recomendada para el cabello seco y dañado.

Para prepararla vas a necesitar un plátano maduro y una cucharada de aceite de oliva. Corta y machaca el plátano o pásalo por la batidora hasta obtener un puré, y vete añadiendo el aceite poco a poco, removiendo todo bien hasta obtener una mezcla homogénea.

A continuación, lava tu pelo con tu champú habitual, y cuando esté aún húmedo, peinalo con un peine de púas anchas para separarlo en mechones y aplicarte la mascarilla mechón por mechón, insistiendo en las puntas. Una vez que tengas todo el pelo cubierto, cubre tu cabeza con un gorro de baño y espera por lo menos una media antes de retirarlo. Lava a continuación con agua templada y tu champú habitual, y aplícate si quieres tu acondicionador habitual.

Puedes utilizar esta mascarilla una vez a la semana si tu pelo es seco y además está dañado. Si tu pelo tiene las puntas abiertas pero tienes la raíz con tendencia a engrasarse, evita aplicarte esta mascarilla por la raíz para no aportarle más grasa.

5. Mayonesa y aceite de oliva

La mayonesa contiene las buenas propiedades del huevo, y sus ácidos grasos te ayudarán a nutrir el cabello seco. La combinación con el aceite de oliva, hace que esta mascarilla cree una barrera protectora alrededor de las fibras capilares del cabello e impide que se deteriore.

Esta mascarilla está especialmente indicada para los cabellos secos y dañados, pero también para los cabellos con puntas abiertas y raíces con tendencia a engrasarse, teniendo la precaución de aplicarla en las puntas solamente, evitando la raíz.

En esta ocasión vas a necesitar 2 cucharadas de mayonesa y dos cucharadas de aceite de oliva, que debes mezclar bien en un cuenco hasta obtener una pasta homogénea.

A continuación, lava tu pelo de la forma habitual y cuando se haya secado, sepáralo en mechones en mechones ayudándote de un peine de púas anchas, para aplicar la mascarilla por todo el cabello. Si tu pelo tiene las raíces con tendencia a engrasarse, aplica la mascarilla de la mitad del pelo hacia abajo, para tocar sólo las puntas. Una vez que termines, cubre tu cabeza con un gorro de baño y déjalo actuar unos 30 minutos antes de lavarlo para retirar los restos con agua templada y tu champú habitual. Puedes aplicarte acondicionador si lo necesitas. Puedes dejarlo secar al aire o utilizar el secador con aire templado.

Puedes utilizar esta mascarilla una vez cada dos semanas si tu pelo no está demasiado seco o una vez a la semana si está excesivamente seco, y en pocas semanas comenzarás a ver los resultados.

¿Conoces alguna mascarilla más con aceite de oliva?

Espero que estas alternativas naturales de mascarillas reparadoras con aceite de oliva, pero quizás, tú también tengas tu propia experiencia con una mascarilla casera que quieras compartir conmigo. ¿Me la cuentas?