Piel Atópica: Qué Es y 11 Remedios Naturales para Combatirla

misremedios.com

La piel atópica es una inflamación crónica de la piel que afecta a multitud de personas. La aparición de zonas con piel descamada y una picazón constante son sus síntomas más comunes. En este artículo veremos cuáles son los mejores consejos para evitar los brotes de piel atópica, y cuáles son los mejores remedios para hacer que remitan y aliviar sus síntomas.

¡No te lo pierdas!

¿Qué Es la Piel Atópica?

La piel atópica, también conocida como dermatitis atópica o eczema atópico, es una inflamación crónica de la piel. Sus síntomas más comunes son enrojecimiento, picor, inflamación y aparición de eczemas escamosos en zonas concretas de la piel. A causa de la irresistible necesidad de rascarse, en muchas ocasiones la piel de estas zonas termina endureciéndose y adoptando un color más oscuro.

Sus causas no están claras, muchos estudios la relacionan con factores genéticos o con ciertas alergias cutáneas. La dermatitis atópica puede aparecer en el bebé, e incluso puede prolongarse durante su infancia, pero en muchas ocasiones esta condición remite por sí sola antes de llegar a la pubertad.

Sin embargo, en muchos otros casos la dermatitis atópica se convierte en crónica y, pese a que normalmente no persiste constantemente, va apareciendo y desapareciendo a medida que ciertos factores la desencadenan. Estos factores son muy diversos, dependiendo de cada persona, pero los más comunes son:

  • Sustancias irritantes o alérgenas, como ciertos productos químicos, fragancias, látex o sustancias con metales.

  • Alérgenos que se encuentren en el aire, como polvo o polen.

  • Ciertos alimentos a los que se le tiene especial sensibilidad, sin motivo aparente. Entre los más comunes suelen encontrarse el marisco, el pescado, los huevos, las nueces, el maíz, los frutos secos, el chocolate, las fresas, los cítricos, los tomates, el trigo o la soja.

  • Infecciones cutáneas a causa de agentes microbianos como virus, bacterias u hongos.

  • Factores hormonales, sobre todo en mujeres, ya que la fluctuación hormonal es más acusada, sobre todo durante las menstruaciones, el embarazo, la lactancia o la menopausia.

  • Estados prolongados de nerviosismo, ansiedad o estrés.

  • El clima también suele afectar bastante. Los cambios de temperatura, las temperaturas extremas o un clima especialmente seco pueden desencadenar un brote de piel atópica.

  • Ciertos tejidos en la ropa también pueden afectar, sobre todo los tejidos sintéticos o demasiado agresivos.

  • Cualquier producto que pueda resecar la piel, como por ejemplo los jabones comunes.

Como te comentaba, todos estos factores desencadenantes son diferentes en cada persona, y cada uno va conociendo poco a poco su piel para aprender qué factores son los que le afectan. Por tanto, cuando te aparezca un brote de piel atópica analiza qué lo ha podido provocar, para así poder evitar estos factores desencadenantes en la medida de lo posible.

8 Consejos para Evitar los Brotes de Dermatitis Atópica

Además de evitar los factores desencadenantes de la piel atópica, también es interesante seguir una serie de consejos para controlar en la medida de lo posible los brotes de dermatitis atópica:

  1. Usa jabones con base de glicerina o jabones naturales con hierbas, que son menos agresivos para la piel. Aún así, intenta usar la menor cantidad de jabón posible.

  2. No tomes baños demasiado largos, eso también suele resecar mucho la piel. Además, al secarte es recomendable que no frotes la toalla contra tu piel, sino que des pequeños toques sobre la piel con una toalla bien suave.

  3. Mantén tu piel bien hidratada, tanto bebiendo agua u otros líquidos, como aplicando aceites vegetales o vaselina para humedecer las zonas resecas.

  4. Usa prendas de vestir transpirables y no sintéticas, como por ejemplo el algodón. Además, evita tejidos que puedan resultar más agresivos para tu piel, como por ejemplo la lana.

  5. Evita rascarte a toda costa. Puedes cubrir la zona afectada con una gasa si eso te ayuda a evitar rascarte, aunque no la dejes cubierta durante demasiado tiempo o podría no transpirar correctamente.

  6. No uses calefacción o aire acondicionado en exceso. Tanto la calefacción como el aire acondicionado resecan mucho el ambiente, y pueden contribuir a la aparición de un brote. Puedes usar un humidificador para conseguir que el ambiente no sea tan seco.

  7. Evita tener contacto con cualquier producto químico o sustancia irritante. Si es inevitable, usa siempre guantes y procura que no haga contacto con el resto de tu piel. Después procura ventilar bien la zona, ya que hasta la propia presencia del agente irritante en el aire podría desencadenar un brote.

  8. Evita las situaciones que te provoquen estrés, nerviosismo o ansiedad, en la medida de lo posible. No siempre es fácil, pero intenta tomarte las cosas con más calma y tomar siempre una actitud positiva frente a la vida. Tu piel y tu salud en general te lo agradecerán.

11 Remedios para Combatir la Piel Atópica

Ahora que ya conoces los mejores consejos para evitar los brotes de piel atópica, vamos a ver algunos remedios naturales que pueden venirte bien para hacer remitir el brote cuando ya ha aparecido. Estos remedios te ayudarán tanto a calmar los síntomas que provoca la piel atópica como a contribuir a que el brote desaparezca.

  1. Manzanilla: La manzanilla o camomila es muy eficaz para calmar la zona afectada por la dermatitis atópica, por lo que te ayudará a eliminar el picor y evitar así que te rasques. Hierve dos cucharadas de flores de manzanilla en una taza de agua y déjalas reposar durante 10 o 15 minutos. Después, cuela este agua y empapa una compresa en ella. Aplica esta compresa sobre la zona afectada por la piel atópica 2 veces al día.

  2. Aloe vera: El aloe vera es una de las plantas más beneficiosas para la piel. Contiene propiedades antiinflamatorias, bactericidas, antisépticas, hidratantes y regeneradoras, ideales para tratar la piel atópica eliminando cualquier microorganismo que pudiera empeorarla a la vez que hidrata y regenera la piel afectada. Puedes aplicarte cualquier crema o aceite que contenga aloe vera, o directamente cortar de manera longitudinal una hoja de aloe vera para extraer su gel y aplicarlo sobre la zona afectada.

  3. Consuleda: La consuleda, también conocida como lengua de vaca, es una hierba con propiedades antihistamínicas, ideales para calmar el picor de los brotes de piel atópica. Añade 2 cucharadas de raíz de consuleda seca en una taza de agua hirviendo y déjala reposar 10 o 15 minutos. A continuación, cuela este agua y empapa una compresa en ella. Aplícala sobre la zona afectada por la dermatitis atópica 2 veces al día.

  4. Malva: La malva es rica en mucílagos, sobre todo sus raíces. Este compuesto ayuda a tratar cualquier tipo de erosión de la piel, como los granos, las pústulas o las llagas, y por supuesto también la piel descamada de la dermatitis atópica. Añade 2 cucharadas de malva seca en un litro de agua hirviendo, y después déjala reposar durante 10 minutos. Cuela este agua y empapa una compresa con ella, y después aplícala en la zona afectada por la piel atópica, durante 15 o 20 min. Puedes repetir el proceso dos veces al día.

  5. Pepino: El pepino es muy hidratante y calmante, además de ser un excelente regenerador para nuestra piel. Por eso es ideal para aliviar los síntomas de la piel atópica y ayudarte a hacer desaparecer los brotes. Puedes preparar una crema de pepino triturando o licuando un par de pepinos y aplicando esta pasta sobre la piel afectada. Déjala actuar 30 o 45 minutos, y después aclárate con agua tibia.

  6. Vinagre de manzana: El vinagre de manzana tiene propiedades antiinflamatorias y calmantes, por lo que será ideal para calmar la picazón provocada por la dermatitis atópica. Diluye a partes iguales el vinagre de manzana con agua, y aplica ayudándote con un algodón esta mezcla por toda la piel afectada por la dermatitis atópica. Déjalo reposar 30 minutos y después limpia la zona con un paño de algodón húmedo. Repite este proceso una vez al día.

  7. Llantén: El llantén tiene propiedades desinfectantes, cicatrizantes y regeneradoras, gracias a su riqueza en taninos y alantoína. Es por eso que esta planta te va a ayudar mucho a limpiar la zona afectada de posibles microorganismos y a regenerar la piel dañada por la dermatitis atópica. Puedes aplicar una hoja fresca de llantén bien limpia sobre la zona afectada, o puedes añadir dos cucharadas de llantén seco en una taza de agua hirviendo y dejarla reposar durante 10 o 15 minutos. Después, cuela este agua y empapa una compresa en ella, y aplícala sobre la zona afectada, dejándola actuar durante 30 o 45 minutos. Repite este remedio 2 veces al día.

  8. Aguacate: El aguacate es muy rico en vitamina E, y esta vitamina favorece la cicatrización y la regeneración de la piel, además de aliviar la inflamación y la picazón. Puedes preparar una crema de aguacate extrayendo su pulpa con una cuchara y machacándola o triturándola. Aplica esta crema sobre la zona afectada y déjala actuar durante 30 minutos. Después, aclárate con agua tibia. También puedes comprar aceite de aguacate en tiendas especializadas.

  9. Avena: La avena es muy útil para calmar la irritación, el picor y las erupciones cutáneas, por lo que será ideal para tratar la piel atópica. Prepara una infusión añadiendo media taza de avena en un litro de agua hirviendo, y déjala reposar durante 10 minutos. Después empapa una compresa en este agua y aplícala sobre la zona afectada, durante 30 o 45 minutos. También puedes tomar baños de avena, sobre todo cuando la zona afectada es muy grande. Llena la bañera con agua caliente y añade una taza de avena en polvo fino. Toma un baño no demasiado largo, de 15 o 20 minutos, ya que los baños largos pueden resecar la piel. Por eso asegúrate de secarte bien e hidratarte la piel después.

  10. Aceites esenciales: Los aceites esenciales pueden ayudarte tanto a calmar como a hidratar la zona afectada por la piel atópica. Los mejores para combatirla son los aceites esenciales de coco, jojoba, enebro, geranio, manzanilla, caléndula, menta, rosas, melisa o espliego. Recuerda que estos aceites son muy concentrados, y que la mayoría requieren ser diluidos en agua antes de aplicarse.

  11. Miel: La miel tiene propiedades antisépticas, antibacterianas y antiinflamatorias, ideales para eliminar cualquier microorganismo que pueda estar provocando o agravando el brote de piel atópica, y para calmar la picazón que ésta genera. Mezcla a partes iguales miel cruda y aceite de oliva caliente, y aplícalo sobre la zona afectada. Déjalo actuar durante varias horas y, después, aclárate con un paño de algodón empapado en agua tibia. Recuerda no restregar la zona, sino dar pequeños golpecitos, o podrías agravar más tu brote de piel atópica.

¡Vuelve a Lucir tu Piel!

La dermatitis atópica puede ser un problema muy molesto, tanto por su picazón como por su antiestético aspecto. Gracias a estos consejos y remedios podrás mantenerla a raya para volver a lucir tu piel. ¡No desistas!

¿Conoces algún otro remedio natural que pueda ayudarnos a combatir la piel atópica? ¡Te escuchamos!