12 Fabulosas Exfoliantes Caseras para Renovar tu Piel de una Forma Natural

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La piel del rostro es la más expuesta a los cambios de temperatura, a los rayos solares y al resto de inclemencias meteorológicas, que pueden hacer, si no le dedicas los cuidados necesarios, que el paso del tiempo haga mella en ella y no se vea todo lo luminosa y resplandeciente que debería.

Además de limpiarla, tonificarla e hidratarla a diario, no debes olvidarte de exfoliarla una o dos veces por semana, dependiendo de tu tipo de piel. Y aunque puedes encontrar un montón de productos disponibles en el mercado para este fin, hoy te voy a proponer varios ejemplos de exfoliantes que puedes hacer en la comodidad de tu hogar, con ingredientes naturales y sin necesidad de gastar grandes cantidades de dinero. Si quieres saber cuáles son, no dejes de leer este artículo.

¿Por qué es necesario exfoliar la piel del rostro?

En alguna ocasión te he contado que la piel es el órgano más grande de tu organismo, y mantenerla en buen estado, debe ser una prioridad dado que es una barrera natural que te protege de muchas infecciones. En el caso del rostro, que es la piel que suele estar más expuesta al aire y por ello a las agresiones como el sol, el viento, la lluvia, e incluso los aires calientes y fríos del interior de edificios, necesitas un cuidado especial para frenar el deterioro que sufre.

Dentro de tu rutina habitual del cuidado de la piel de tu rostro no pueden faltar los pasos de limpiar, tonificar e hidratar a diario, pero además, hay otro paso que debes realizar una o dos veces por semana, dependiendo de tu tipo de piel, que es el de exfoliar.

La capa superior de tu piel, que es la epidermis, se renueva por completo cada dos semanas, en un proceso donde intervienen millones de células, y aunque algunas se desprenden fácilmente, una gran parte se quedan adheridas, por lo que pueden dar lugar a los poros obstruidos, y en algunos casos, sobre todo las grasas, a una piel gruesa y opaca.

Por eso, y para que no aparezcan más problemas como los puntos negros, las espinillas e incluso el acné, conviene que exfolies la piel de tu rostro al menos una vez a la semana si tu piel es seca, y dos si tu piel es más grasa.

Y aunque seguro que puedes encontrar una gran variedad de productos en el mercado, siempre es bueno que puedas tener opciones más naturales que te proporcionarán el placer de poder preparar tú misma estas cremas exfoliantes en la comodidad de tu hogar y con productos naturales, ahorrando de paso, un gasto a tu bolsillo.

Por eso, hoy te traigo estas estupendas variaciones para que prepares tú misma la crema exfoliante que mejor se adapte tu tipo de piel, dependiendo de si esta es seca o grasa, y te explico cómo debes realizar este gesto con cuidado para no dañar tu piel.

Exfolia la piel de tu rostro en 5 pasos

Para exfoliar tu piel correctamente, tienes que hacerlo con delicadeza, ya que de otra manera puedes dañar tu piel. Por eso, puedes hacerlo estos seis sencillos pasos:

  1. En primer lugar, necesitas un paño o toalla pequeña de algodón que tienes que sumergir en agua caliente para ponertela sobre la cara y ayudar a que los poros se abran. Esto hará que puedas exfoliar mejor tu piel.
  2. En segundo lugar, tienes que limpiar tu rostro con el limpiador que utilices habitualmente, para retirar la suciedad que se acumula durante el día o los restos de maquillaje que pueda tener tu piel, secando a continuación con ligeros toquecitos.
  3. Ahora debes coger la exfoliante que mejor se adapte a tu tipo de piel y extenderla en movimientos circulares por todo tu rostro. Hazlo suavemente y sin presionar demasiado, dado que sólo quieres retirar las células muertas de la capa superficial de tu piel, y no despellejarte completamente. Insiste sobre todo en las aletas de la nariz y no te olvides del cuello, pero recuerda que debes respetar el contorno de los ojos y los labios, dado que en esas zonas la piel es más fina y delicada.
  4. A continuación, puedes aclarar tu cara con agua fría para retirar los restos de la exfoliante, y secar después tu piel con pequeños toquecitos.
  5. Para terminar, puedes aplicar tu hidratante habitual sobre tu piel, que estará ahora más alisada y preparada para absorber mejor la crema.

Exfoliantes caseras para la piel seca

Las pieles secas también necesitan exfoliación, aunque menos a menudo que las pieles grasas, dado que en este caso también necesitas eliminar las células muertas y devolverle a la piel de tu rostro todo el resplandor y la luminosidad que se merece. Además, con este gesto, conseguirás que tu tratamiento hidratante que utilices a continuación, penetre mejor en la piel y sea por lo tanto, más efectivo. Aquí tienes estas 6 opciones para que elijas la que más te guste:

1. Azúcar moreno, aceite de coco y piña

No podía faltar una exfoliante casera realizada con azúcar moreno. Su textura es ideal para arrastrar las células muertas de la piel del rostro al mismo tiempo que revela una nueva capa de piel mucho más luminosa y suave. En este caso, hay que mezclarla con aceite de coco y un poco de zumo de piña recién exprimido, que tienen también muy buenas propiedades para el cuidado de la piel.

Para prepararla tienes que mezclar media taza de azúcar moreno, media taza de aceite de coco y un tercio de taza de zumo de piña recién exprimido. Mezcla bien estos tres ingredientes y a continuación, aplica la mezcla sobre la piel de tu rostro extendiéndola mediante suaves movimientos circulares, durante unos minutos. A continuación, aclara tu rostro con agua fría para retirar los restos y seca con pequeños toquecitos.

Puedes realizar esta acción una vez por semana, y en poco tiempo verás como tu piel va cambiando y se va viendo más lisa y luminosa.

2. Café

El café es una buena opción que te ayudará a arrastrar de una forma suave las células muertas de tu piel y además la revitalizará de una forma muy sencilla.

En esta ocasión, basta con moler unos granos de café y mezclarlos con un poco de agua para poder extenderlo bien por la cara. Si te resulta más fácil, puedes utilizar también los posos del café que hayas hecho en el día y utilizarlos como exfoliante. Extiende cuidadosamente por el rostro con movimientos circulares durante unos minutos y lava a continuación con agua fría.

Puedes repetir esta acción una vez a la semana, y en poco tiempo, notarás los resultados.

3. Leche limpiadora y azúcar

En esta ocasión, vas a utilizar como base tu propia limpiadora, y junto con el azúcar, y gracias a su textura, vas a lograr una estupenda combinación para conseguir una exfoliación suave y delicada para la piel seca.

En esta ocasión vas a necesitar una cucharada de tu leche limpiadora habitual a la que tienes que añadir una cucharadita de azúcar y mezclar bien. Tienes que aplicarte esta mezcla sobre la piel de tu rostro en movimientos circulares durante unos minutos y aclarar a continuación con abundante agua fría. Seca a continuación tu rostro con ligeros toquecillos.

En poco tiempo verás tu piel más resplandeciente y con los poros más afinados.

4. Miel, azúcar y té verde

Ya te he contado alguna vez que el té verde es estupendo para devolverle a tu piel los efectos que sufre con el paso del tiempo, gracias a sus propiedades anti-oxidantes. Junto con la miel y el azúcar, esta exfoliante te va a ayudar a difuminar las pequeñas líneas de expresión y las imperfecciones.

En esta ocasión, tienes que preparar una infusión de té verde y poner una cucharadita de la infusión en un cuenco, junto con una cucharadita de azúcar y otra de miel. Remueve bien la mezcla para que se integre todo y extiéndela a continuación por tu rostro con movimientos circulares, sin presionar demasiado. Retira después de unos minutos con agua fría y seca tu rostro con ligeros toquecitos.

Puedes recurrir a esta exfoliante una vez por semana, y en poco tiempo comenzarás a ver los resultados.

5. Aceite de coco, azúcar y limón

El aceite de coco resulta muy beneficioso para renovar la piel, y el limón te ayudará a exfoliar y suavizar tu piel, por lo que esta combinación resulta muy adecuada para exfoliar las pieles secas.

En esta ocasión vas a necesitar media taza de aceite de coco y le vas a añadir 2 cucharaditas de azúcar, que deberás mezclar bien hasta que esté más o menos homogéneo. A continuación, tienes que añadir 1 cucharadita de zumo de limón recién exprimido y extender la mezcla por la piel de tu rostro con movimientos circulares suavemente durante unos minutos. A continuación, puedes aclarar con agua fría para retirar los restos de la exfoliante.

Si no tienes aceite de coco, puedes utilizar cualquier otro tipo de aceite vegetal como el aceite de oliva o aceite de almendras, por ejemplo.

Puedes repetir esta acción una vez a la semana dado que esta exfoliante está indicada para pieles secas.

6. Harina de almendra y aceite de oliva

La harina de almendra se puede encontrar fácilmente en casi todos los supermercados, pero si no la encuentras, puedes hacerla en tu propia casa a partir de almendras enteras, pasándolas por la picadora o batidora o machacándolas hasta obtener una harina fina.

En esta ocasión vas a necesitar 1 taza de harina de almendra y tienes que mezclarla con media taza de aceite de oliva (también puede ser de almendra si te gusta más), removiendo para que se integren bien ambos ingredientes. Como opción, y si te gusta, puedes añadir unas gotitas de un aceite esencial que te guste, como el de limón, el de lavanda o el de rosas, que harán aún más placentero este momento. A continuación, debes extenderla por tu rostro con suaves movimientos circulares durante unos minutos para lograr exfoliar bien toda la piel del rostro. Por último, aclara con agua fría y seca tu piel con ligeros toquecitos.

Puedes repetir esta acción una vez por semana y poco a poco irás notando que tu piel está mucho más luminosa y renovada.

Remedios naturales para exfoliar la piel grasa

Si tu piel es grasa, es importante eliminar las células muertas de la capa superficial de la piel que pueden mezclarse con el exceso de grasa obstruyendo los poros, pudiendo surgir además otros problemas como la aparición de espinillas y acné.

7. Avena y agua

La avena es una buena fuente de vitaminas del grupo B, que son estupendas para el cuidado de la piel.

En este caso, tienes que machacar la avena, si la tienes en grano o en copos, hasta reducirla a polvo, y guardarla si quieres en un recipiente hermético para utilizar a medida que vayas necesitando. Tienes que coger una cucharadita de la avena en polvo y mezclarla con un poco de agua, hasta obtener una pasta más o menos homogénea. A continuación, tienes que aplicar esta pasta sobre la cara y extenderla con movimientos circulares y presionando ligeramente, insistiendo en las zonas donde se suele acumular más grasa, como la frente, la nariz y la barbilla. Después de masajear tu rostro durante unos minutos, puedes aclarar con agua tibia y secar cuidadosamente la piel.

Puedes utilizar esta mascarilla dos veces por semana, dado que está especialmente indicada para las pieles grasas, y poco a poco verás como el exceso de grasa se va reduciendo poco a poco y la piel aparece más fresca y luminosa.

8. Almendras y miel

Las almendras son muy buenas para la piel grasa dado que tienen propiedades aclarantes que ayudan a reducir las imperfecciones y manchas de la piel y la miel actúa con sus propiedades suavizantes, por lo que poco a poco te devolverá una piel más suave y luminosa.

Para preparar esta exfoliante, vas a necesitar un puñadito de almendras que debes machacar cuidadosamente hasta dejarlas con una textura granulosa, no las reduzcas totalmente a polvo para que arrastre mejor las imperfecciones de la piel. A continuación, tienes que mezclar con dos cucharaditas de miel con una cucharadita de las almendras molidas, mezclar bien y aplicar sobre la piel del rostro con movimientos circulares, masajeando con cuidado durante unos minutos. A continuación, puedes retirar los restos de la exfoliante con agua y secar tu piel con ligeros toquecitos.

Puedes utilizar esta exfoliante hasta dos veces por semana, y poco a poco notarás la diferencia.

9. Limón y sal

La sal marina, gracias a su textura, te va a ayudar a arrastrar las impurezas devolviéndote una piel más suave, y la combinación con zumo de limón te ayudará a aclarar tu piel borrando poco a poco las imperfecciones que pudiera tener.

En este caso necesitas mezclar una cucharada sopera de zumo de limón junto con una cucharada de sal marina, y aplicarte esta mezcla sobre la cara masajeando suavemente con movimientos circulares durante unos minutos, sin olvidar la zona del mentón y el cuello. A continuación puedes retirarla con agua fría y secarte con una toalla mediante pequeños toquecitos.

Puedes repetir esta acción hasta dos veces por semana, dado que está especialmente indicada para pieles grasas, y en pocas semanas notarás la diferencia.

10. Fresas, avena y zumo de limón

Gracias a las fresas y al zumo de limón, esta exfoliante va a estar llena llena de vitamina C, y gracias a la avena, vas a alisar tu piel, por lo que te va a devolver una piel más fresca y luminosa y vas a poder ir borrando las imperfecciones poco a poco.

Para prepararla tienes que machacar 2 o 3 fresas maduras, y añadir 2 cucharaditas de avena en polvo y media cucharadita de zumo de limón, mezclarlo todo bien y aplicarlo sobre la piel con movimientos circulares sin presionar demasiado durante unos minutos. Evita el contornos de ojos e insiste bien en la frente y en la nariz, sin olvidarte del mentón y el cuello. Para finalizar, retira con agua fría. Enseguida notarás los resultados.

Esta exfoliante está especialmente indicada para las pieles grasas, por lo que puedes utilizarla hasta dos veces por semana.

11.Pepino

Esta exfoliante puede ser la más sencilla de realizar en casa, ya que tan sólo necesitas machacar un pepino y aplicarte este puré directamente sobre la piel del rostro realizando un suave masaje. A continuación, retira del rostro con agua fría.

En poco tiempo, verás como tu piel se va aclarando y va desapareciendo el exceso de grasa de tu rostro.

12. Sal marina, clara de huevo y zumo de lima

En este caso, la clara de huevo te va a ayudar a limpiar mejor la piel, el zumo de limón hará que tu piel se aclare reduciendo las manchas, y la sal te ayudará a acabar con las impurezas que haya.

En este caso tienes que mezclar una clara de huevo, dos cucharaditas de sal marina y media cucharadita de zumo de limón, removiendo todo bien para que resulte una mezcla más o menos consistente. Extiende por tu rostro esta mezcla con movimientos circulares insistiendo en las zonas donde más impurezas suele haber, como la frente, la nariz y el mentón, sin olvidar el cuello. Retira a continuación con agua fría y seca tu rostro a pequeños toquecitos.

Puedes aplicarte esta exfoliante dos veces a la semana, dado que va muy bien para las pieles grasas, y poco a poco notarás los resultados.

¿Conoces alguna otra exfoliante casera?

Y estas son las buenas propuestas para exfoliar la piel de tu rostro de una forma natural, con la seguridad de realizarlas en la comodidad de tu hogar con ingredientes que están al alcance de tu mano y sin necesidad de gastar grandes cantidades de dinero en productos comerciales que al final contienen muchos productos químicos. Pero igual tú también tienes alguna propuesta que quieras contarnos porque la utilizas para exfoliar tu piel con buenos resultados, ¿me la quieres contar?.